welcome_to_reality¿Por qué a mí? No me lo puedo creer. ¿Qué he hecho yo para merecer esto?” Quizás te resulte familiar alguna de estas expresiones. Es probable que en algún momento hayan aparecido por tu mente. La vida no es un camino de rosas, o sí, solo que algunas veces te pinchas disfrutando de su dulce aroma.

El ser humano posee una increíble habilidad para centrarse en lo negativo. Véase el siguiente ejemplo:

– ¡Cariño nos han regalado un coche!

– ¡Que alegría! Veo que es rojo. Mmm. Sabes que el rojo es un color que no me gusta nada. Ya te podrían haber regalado un coche de otro color. Pues vaya, para una vez que nos toca algo…

La mente tiende a categorizar todo lo que percibe como agradable, desagradable o neutro. Dependiendo de la categoría en la que hayamos clasificado un objeto o experiencia, nuestra respuesta será de deseo, evitación o indiferencia, respectivamente. Es decir, nuestro comportamiento está plenamente determinado por nuestra interpretación de la realidad.

Ahora bien, nada es lo que parece. Las cosas no son buenas o malas en sí mismas. Una persona puede morir, y como consecuencia haber alguien que se sienta triste por su pérdida y alguien que se alegre de su muerte. Puede ser un fastidio para ti el hecho de que esta tarde llueva, y a su vez un milagro para un agricultor. Tú eres el arquitecto de tu propia realidad. Tu mente decide cómo te sientes, a partir de cómo interpreta lo que ocurre.

43e39040Permíteme mostrarte otra perspectiva. Vamos a suponer que las cosas simplemente son. Digamos que eso que te está ocurriendo no es ni bueno ni malo, sino que es una maravillosa oportunidad que la vida te está regalando para aprender. Puedes invertir toda tu energía en resistirte a lo que te está ocurriendo y preguntarte ¿por qué a mí?, o puedes elegir crecer junto a esa experiencia y hacerte más fuerte.

La vida me ha enseñado a estar profundamente agradecido a las experiencias difíciles, ya que personalmente, es cuando más se aprende. La vida es mucho más amplia que aprobar o suspender un examen, que se te rompa el móvil o que te deje tu pareja. Porque vivir la enfermedad, la discapacidad o la muerte de un ser querido te permite valorar aún más la vida.

Todo lo que te ocurre tiene un sentido para ti, mucho más profundo de lo que parece a priori. Aprende a ver las oportunidades que se despliegan ante ti. Cuando una puerta se cierra no te estés dando cabezazos contra ella una y otra vez. No existe otra realidad en la que no esté ocurriendo eso que te desagrada. En esta vida todo llega y todo pasa, la sabiduría reside en la oportunidad de aprender de todo ello.

 

Check out other articles